En el Kiosco Felipe, las pipas Facundo siguen siendo las reinas en Semana Santa

El consumo de pipas de girasol se dispara en estos días, aunque el Ayuntamiento distribuye las pipeleras para que la gente deposite las cáscaras y no las tire al suelo.

Las Facundo son las reinas. De pipas, hablamos, y de Semana Santa. Aunque obligue a doblar los servicios de limpieza y no sea lo mejor para los pies descalzos de los penitentes, comer pipas en las largas esperas de las procesiones en Zamora debería elevarse ya al rango de tradición.

Sin sal, con sal, tostadas, crudas, con sabor a ketchup, Tijuana, Piponazo, con sal marina, peladas… la variedad de marcas y tipos de pipas de girasol en el mercado es casi innumerable.

Pero los zamoranos las prefieren Facundo, la blanquilla con sal de toda la vida, aquella del famoso lema ‘Siento dejar este mundo sin probar pipas Facundo’. Así lo afirma Rosi Gutiérrez, del Kiosco Felipe, sito en la Rúa de los Francos, uno de los más visitados en Semana Santa por su ubicación en el eje que vertebra numerosos desfiles procesionales, que surte a los zamoranos de provisiones dulces y saladas para las esperas, a veces de más de tres horas.

Junto a cada paquete de pipas, en los kioscos facilitan una pipelera de las miles que disttribuye el Ayuntamiento para evitar que las cáscaras sean tiradas al suelo en un ejercicio de civismo que ayuda a los servicios de limpieza a mantener la ciudad con su mejor aspecto en los días grandes de la Semana Santa.

GALERÍA. Fotos: Rafael Lorenzo

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