TORRIJAS DE BRIOCHE CARAMELIZADAS
La torrija es una de las señas de identidad de nuestra repostería tradicional, especialmente cuando llega el tiempo de Semana Santa.
Pero si sustituimos el pan de labor por un tierno pan brioche, elevamos este típico postre a una experiencia de alta cocina, un auténtico capricho gourmet.
Esta variante de la tradicional torrija no se fríe en abundante aceite, sino que se carameliza lentamente en mantequilla, logrando un exterior crujiente y un interior tan tierno que se deshace en la boca, combinando la herencia de nuestras abuelas con la delicadeza de la pastelería francesa.
🔴INGREDIENTES
🍞250 g de pan brioche (preferiblemente cortado en rebanadas de 2 cm. para que empape la infusión sin romperse y para manejarlo bien en la sartén). También puede sustituirse por bollos o panes de leche. Si no los tuvieses a mano, se pueden hacer también con pan de molde para tostadas.


🧉 Para la infusión:
🥛250 ml de leche entera
🐮200 ml de nata para montar
🥄50 g de azúcar
🍋🍊 La piel de un limón y de una naranja, y una rama de canela.
🔴 Para ligar
🥚1 huevo entero y 1 yema de huevo.
🍬Para el Caramelizado:
🧈50 g de mantequilla
🥄30 g de azúcar
💧un chorrito de agua.
🔴 ELABORACIÓN
Comenzamos preparando la infusión aromática poniendo en un cazo la leche junto con la nata, el azúcar, las pieles de los cítricos y el palo de canela. Llevamos la mezcla al fuego hasta que empiece a hervir. En ese momento, retiramos el cazo del fuego, lo tapamos y dejamos que repose al menos media hora para que la leche absorba todos los aceites esenciales de la fruta y la canela.
A continuación realizamos la crema de empapado. Una vez que la infusión ha templado, batimos el huevo con la yema y los incorporamos al cazo. Mezclamos bien hasta obtener un líquido homogéneo.
Colocamos las rebanadas de brioche en una fuente amplia y vertemos la mezcla por encima. Es importante darles la vuelta con cuidado para que el pan se impregne por completo y quede bien hidratado hasta el centro.
Para el caramelizado, el toque final, utilizaremos una sartén a fuego medio-bajo. En cada tanda, añadiremos una nuez de mantequilla, una cucharadita y media de azúcar y una pizca de agua. Cuando empiece a burbujear, colocamos las torrijas de dos en dos y dejamos que se doren con paciencia por ambos lados. El objetivo es que el calor suave cuaje el huevo del interior mientras el azúcar exterior se convierte en una capa de caramelo crujiente y brillante.
Repetimos el proceso de añadir mantequilla, azúcar y agua antes de cada nueva tanda hasta terminar nuestro delicioso postre.

🔴 CONSEJOS
Aunque están buenas de cualquier forma, la torrija templada (o incluso caliente) queda con una textura tan suave que se disuelve en la boca.
Si queremos enriquecer este postre, puede servirse sobre un lecho de natillas, acompañado de una bola de helado de vainilla o con una mousse de queso fresco.
