Los 125 años de La Conducción al Sepulcro embellecen la ciudad
🔴✝️ La Real Cofradía del Santo Entierro celebra la efeméride del icónico grupo escultórico con grandes vinilos en escaparates y espacios en desuso.
🔴✝️ La iniciativa cuenta con el respaldo de Caja Rural.
La Real Cofradía del Santo Entierro celebra este 2026 el 125 aniversario de uno de sus pasos más emblemáticos como es La Conducción al Sepulcro, obra de José María Garrós.

Con motivo de la efeméride y por iniciativa de los hermanos de paso (con el apoyo de la direcriva), la imagen del grupo escultórico decora desde ayer en grandes vinilos diversos escaparates y espacios, embelleciendo además algunos locales en desuso como la esquina de la recién cerrada tienda de Aperos y Viandas, en la Rúa de los Notarios.

Otro de los puntos elegidos es el escaparate superior del antiguo comercio «Sevillano» (calle Santa Clara), donde hoy tiene su exposición de pañuelos y prendas en seda pintada la pintura Ana Zaragozá.



La iniciativa cuenta con el respaldo de Caja Rural Zamora, entidad comprometida con la Semana Santa y las tradiciones de los zamoranos.

🔴 El paso
La Conducción al Sepulcro es un icónico paso cuya realización se propone en 1.900 según el modelo del cuadro de Antonio Ciseri «Il trasporto de Cristo».

Para su realización se hicieron suscripciones populares en los periódicos El Correo de Zamora y el Heraldo de Zamora, consiguiéndose 5.245 ptas. Posteriormente se convoca.un concurso al que se presenta José María Garrós, escultor afincado en Bilbao, quien presenta a la cofradía un boceto en barro y varios dibujos por un importe de 3.440 pesetas.

La obra fue entregada el 28 de marzo de 1901, si bien hubo de rematarse en la ciudad. La policromía corrió a cargo de D. Domingo Espalta, de Barcelona. El Viernes Santo 5 de abril saldría por vez primera a las calles y al año siguiente estrenó mesa, obra también de Garrós, que aún luce en sus tas tallas, adaptadas a una mesa posterior. El pueblo zamorano enseguida le puso como apodo «la pulga, por la disposición de la mano izquierda de Cristo que parece aplastar una.

Especialmente emocionante fue su regreso a los hombros en 1995, suprimiendo las ruedas. Cuarenta cargadores costearon la nueva mesa y desde entonces cada Viernes Santo sale a hombros, como el resto de pasos de la cofradía, con excepción del Cristo de las Injurias, propiedad del Cabildo Catedral.
