Café Thalberg, un remanso de paz en la ruta por la Zamora antigua

Si al compositor austriaco Sigismond Thalberg (1812-1871) le hubiesen contado que una ciudad española, Zamora, tendría una marcha fúnebre suya para piano como himno oficioso, o que uno de sus cafés más emblemáticos del casco antiguo llevaría su nombre, probablemente no se lo hubiese creído.

Porque el músico, muerto en Italia, jamás pisó la ciudad que lo tiene como emblema. La Cofradía de Jesús Nazareno vinculó para siempre el nombre del compositor y pianista a Zamora. Y así, en la Plaza de los Ciento -vía natural de paso hacia la Catedral de Zamora y muy próxima a la iglesia románica de San Ildefonso-, el Café Thalberg recuerda el especial vínculo creado gracias a la madrugada del Viernes Santo.

Ubicado en un café que nació en los Ochenta del pasado siglo como galería de arte, el Café Thalberg es un espacio acogedor y elegante con una clientela diversa que conforman los propios vecinos del casco antiguo y los numerosos turistas que se detienen en su camino hacia la Catedral y El Castillo.

Lugar tranquilo, ideal para el café de la tarde, para la partida de la media tarde o la primera copa de la noche en un ambiente distendido y relajado, el Thalberg se distingue por la calidad de sus cafés, infusiones y combinados, con las primeras marcas del mercado y un amplio surtido de bebidas.

Destaca también la amabilidad de Ángel, su propietario, así como del personal que atiende por turnos el local, toda una referencia en Zamora, ya que fue la primera apuesta por la hostelería en un deprimido casco histórico, donde logró fidelizar la clientela.

En unos días, con la llegada del calor, el Thalberg instalará su coqueta terraza de verano, ubicada en un precioso emplazamiento, junto a los jardines, muy próximo a la puerta del Mercadillo y a las nobles fachadas de la Rúa de los Notarios. También en verano el establecimiento amplía su horario y abre a media mañana, ofreciendo cafés, tostas y tapas frías a los clientes, así como una selección de productos de la tierra, como queso zamorano o embutidos de primera calidad.

La carta se amplía además con helados y batidos naturales, que ayudan a reponer fuerzas en la ruta del turismo por la zona antigua de la ciudad. Tranquilo y acogedor, merece la pena hacer una parada en el Café Thalberg y disfrutar del especial ambiente que presta el casco histórico a los zamoranos y a quienes visitan la ciudad.

Café Thalberg. Plaza de los Ciento, 4. Zamora

Teléfono 980 53 63 05

GALERÍA. Fotos: Rafael Lorenzo

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