El Amor de Dios de Pinilla, escuela de Semana Santa

Alumnos de Infantil, de tres a seis años, recrean con sus profesoras Carolina, Ana y Paqui, la procesión de La Borriquita, con una miniatura del paso de Tomás Pardal. En este tiempo de pandemia, para muchos será su primera procesión.

La calle, la mano de los padres y de los abuelos, la familia, los amigos, son la tradicional escuela de la Semana Santa de Zamora. Pero también el colegio se ha convertido en un elemento transmisor para que los niños, especialmente los más pequeños, conozcan y amen desde la infancia el más preciado tesoro del pueblo zamorano.

Ocurre así en el colegio Santísima Trinidad (Amor de Dios de Pinilla), donde los niños de Infantil, de tres a seis años, han realizado una preciosa recreación de la procesión de La Borriquita con los populares clicks de Playmobil a la que no le falta ni un detalle.

Con una de las minuciosas miniaturas de Tomás Pardal como paso y guiados por sus profesoras, los más pequeños han hecho su propia procesión, la más alegre, en un año en que la pandemia obliga a suspender todo tipo de actos y concentraciones en la calle. Para muchos de ellos será la primera de su vida.

Cofrades con sus túnicas fucsias y blancas, policías abriendo paso a la procesión, el Barandales con sus incesantes campanas… niños, familias, con sus ropas de calle y de estreno, palmas y ramas de olivos y laurel conforman una preciosa composición que cobra aún mayor significado en un año en que muchos de los pequeños que lo han realizado estrenarían su primera túnica y no podrán hacerlo. Como telón de fondo, la Catedral de Zamora, la casa madre de todas las cofradías.

Año triste para los zamoranos que ven cómo por segunda vez las procesiones se quedan en casa y la escuela suple la ilusión de esperar a los cortejos en la calle o de ingresar en una cofradía a la que pertenecerán toda su vida.

Una simple pajita de beber se convierte en una palma para recibir a Jesús en la ciudad que cada primavera es el perfecto escenario de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Es la magia del corazón.

Gracias a las profesoras Carolina, Ana y Paqui por su hermoso ejemplo, por su dedicación y empeño para que los niños aprendan y jueguen a la Semana Santa en las aulas y vivan de una forma diferente su procesión de La Borriquita. Un símbolo, un cántico al futuro y a la vida.

Bendita ilusión, siempre intacta, la de Domingo de Ramos.

Fotos y vídeo cedidas por Carolina Sesma, profesora del colegio Santísima Trinidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies