Fallece Carlos Ramos Mediavilla, el popular ‘Churri’ de San Lázaro

En el Hospital Virgen de La Concha ha fallecido a primera hora de esta tarde a los 58 años de edad Carlos Ramos Mediavilla, el popular ‘Churri’ del barrio de San Lázaro. Tan popular, que hasta el toresano David Rivas le dedicó el pasodoble ‘El Churri de San Lázaro’ (ver vídeo), cuyo estreno supuso uno de los momentos más felices de su protagonista.

Personal del Servicio de Limpieza del Ayuntamiento de Zamora y miembro de Cruz Roja de Zamora, el Churri era ante todo un amigo bueno y leal y un zamorano de corazón, que no dudaba en echarse la capa española a las espaldas, como un marqués, en el día de San Antón o en Resurrección, o la jubona de aceitero y la boina con sus hermanos de la Peña del Cencerro, a la que llegó de la mano de su inseparable José Luis ‘Gasolina’, o en acompañarnos a los hermanos ‘díscolos’ de Luz y Vida en nuestros años de destierro y penitencia, o después de la procesión y la dura carga, compartiendo mesa y mantel. Han sido tantos los momentos, las anécdotas…todos, todos, nos quedamos hoy un poco huérfanos, con las manos vacías.

Músico de bandas y charangas, merlú, hermano de numerosas cofradías de Pasión y Gloria; director de aquella primera Banda de Tambores del Silencio en la que tocaban mis hermanos y todos sus amigos, que vestían los tambores con sus galas y hacían un último ensayo en el patio de mi casa. Cantor en distintos coros de Semana Santa, antiguo ‘urraco’ del Grupo Doña Urraca, miembro del Foro Taurino de Zamora (también hizo sus pinitos en el ruedo y quiso ser novillero), pero sobre todo eterno redoblante, primero en la antigua Banda de Música del Consorcio de Fomento Musical de Zamora y después en la del Maestro Nacor Blanco, la muerte del Churri corre a estas horas como la pólvora en los dispositivos móviles de los zamoranos, que sienten que les han arrancado parte de su corazón y de su historia, de su gente más querida.

Gran aficionado a la gastronomía, fundador y alma máter del banco del Bar Chillón (donde tantos y tan buenos ratos han pasado sus miembros); excelente cocinero –llegó a ganar incluso concursos populares con sus tortillas de patata-, participó durante varios años muy activamente en la organización de las fiestas de la Virgen del Yermo de su barrio de San Lázaro, donde nació y donde ha discurrido toda su vida junto a la gran Luisa, su madre -quien también se iba el pasado año- y su padre, José Luis, quien recibe otro duro golpe de la vida en apenas unos meses. Pura bondad, pura bonhomía, siempre a la vera del Jesús en su Tercera Caída, su gran amor.

Familia muy querida en Zamora y estrechamente vinculada a todas sus tradiciones, la de Carlos Ramos Mediavilla es una muerte prematura y especialmente dolorosa por su tremenda simpatía y generosidad, pues de todos era amigo y a todos ayudaba en lo que podía, siempre dispuesto. Dolorosa también para quien esto escribe, amiga durante tantos y tantos años y compañera en tantas aventuras, algunas surrealistas; en las alegrías y en las penas, que de todo ha habido, de todo hemos tenido, y en todas estuviste a mi lado.

Con Churri desaparece un zamorano irrepetible por su singular personalidad y su don de gentes, con todos y para todos, siempre con un chascarrillo y una sonrisa en los labios. Una persona que no conocía la maldad y que sólo se castigaba a sí mismo, sin que nadie pudiésemos domar su espíritu libre, sin ataduras, por mucho que algunos lo intentásemos. Pero todo lo compensaba con su infinita bondad, con su cariño sin doblez. Si Churri no hubiese existido, hubiésemos tenido que inventarlo.

Sus restos mortales serán velados en el tanatorio Virgen del Tránsito de la capital zamorana, en la calle Libertad, y la misa de funeral será mañana a las 17 horas en la iglesia de San Lázaro, donde cada Lunes Santo sale majestuoso y solemne su Jesús Caído.

Nos quedan miles de recuerdos y tu amor por esta tierra y por los tuyos, que ha sido infinito hasta el último suspiro, hasta este cielo imposible y azul al que vas de vuelo.

Hoy Zamora se queda huérfana de alegría y el paraíso de los hombres buenos gana un vecino de excepción, en el cielo de los merlús y los músicos de banda, el de los zamoranos de bien y los amigos leales en lo bueno y en lo no tan bueno. Qué dolor nos dejas.

Descansa en paz, Churri. Que se abran de par en par para ti las puertas del cielo. Aquí, en la tierra, elevaremos una copa de vino de Toro a lo alto y brindaremos por tu memoria y el inmenso poso de cosas buenas que nos dejas.

Vuela, vuela, vuela querido amigo. Para ti, para los tuyos, todo mi amor.

2 comentarios en «Fallece Carlos Ramos Mediavilla, el popular ‘Churri’ de San Lázaro»

    • el 27 mayo, 2021 a las 22:36
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      Dar mi pésame ala familia yo no vivo en Zamora pero soy, Zamorano por los cuatro costados conocco desde niño fuimos juntos a hobispo nieto con su hermano que es quinto mío que Dios te tenga en su cloria ( buenísima persona)

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