Bravo, leones

Lo han vuelto a hacer. Más de cincuenta establecimientos hosteleros de Zamora y provincia se han unido para donar 2.000 kilos de comida no perecedera al Banco de Alimentos de Zamora.

En un tiempo especialmente duro para el sector, emociona la unión de este grupo de hombres y mujeres que han decidido sumarse de forma espontánea a la lucha contra el virus, el bicho maldito que ha detenido el mundo y ha echado el candado a sus negocios. Sin patronales ni directrices, unidos por la solidaridad y por la gravedad de la situación, con los brazos abiertos al que se quiera sumar. A mí me emociona.

Me emociona porque comparto varios grupos de WhatsApp con ellos, porque este periódico está dedicados a ellos, al turismo y a la gastronomía de una provincia que forma parte de esa España Vacía más vacía ahora.


Me emociona porque con sus puertas cerradas y sus negocios parados, con unas medidas inviables para la reapertura, entre tanta preocupación por sus trabajos, sus alquileres, sueldos, gastos y facturas, este grupo se han unido como auténticos leones y no lo han dudado: ahora lo primero son los otros, la sociedad, quienes nos cuidan, los que no tienen un plato caliente en casa. U todo esto mientras les llueven palos y chuzos de punta por un Gobierno que improvisa medidas sin contar con el propio sector. Todo ellos sabiendo que muchos no podrán retomar su actividad de esta forma. 


Y no, no son cifras tampoco. Son 85.000 negocios, 85.000 familias sin ingresos; 85.000 templos cerrados, millones de horas de alegría, de brindis, de compartir.


Primero fueron las tradicionales sopas de ajo en la madrugada del Viernes Santo para profesionales sanitarios, de residencias y fuerzas y cuerpos de seguridad. Después, más de 400 raciones de garbanzos a la zamorana en la fiesta de la Comunidad de Castilla y León. Ahora, hace apenas una hora, esos dos mil kilos de comida para los más desfavorecidos, para esas miles de familias en precario que nos rodean. Porque en este mundo de primera hay muchos mundos de tercera y esta crisis los dispara hasta el infinito.


Unos son amigos, otros conocidos, otros clientes de esta web. Todos son hosteleros. Y me emociona ver sus fotos, esas toneladas de comida que han entregado hoy, con la incertidumbre y la angustia de no poder abrir a sus espaldas.


Os debemos volver. Os debemos regresar a vuestras bares, a las mesas, a las terrazas. Os debemos la sonrisa, el respeto y la gratitud. Y espero que Zamora, que todo el país, os devuelva con creces este esfuerzo, vuestra solidaridad, ahora que todos somos necesarios.


Bravo, mis leones. Bravos!!

(Con mi agradecimiento emocionado a Bayadoliz, Café Universal, Cash Cuevas, GAZA, Hotel Casa Aurelia, Bodegas Atanes,
Bar La Plaza, Café Vaivén, Bar Albur, Bar Lobo 1957, Bar Marfil, Grupo Martín Turiel, Selvatika Cocktails&Mixed, Marlott, Café Bar Chaston, Café Arago, Restaurante El Jardín, Restaurante Pata Negra, Restaurante STOP, Restaurante Merenduero, Restaurante Libertén, Mesón La Vega, Restaurante los Rosales, El Roto de los Almendros, Maikel´s Coffee (Morales del Vino), Bar Ambigú, Casa Rubio, Casa
Maribona (Puente de Sanabria), Bar Palacio Ibéricos (Tábara), Café Numancia, Bar Estudio UNO (Carbajales de Alba), La Casa de los Pinchitos, La Bodeguilla Rock, Discoteca WAO, Disco Bar Zulú (Manganeses de la Lampreana), Bar Víctor Gallego 21, Los Abuelos 4 , Legumbres Trillo, Grupo Mazarinos y Casa Ribel
)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *