Tiempo de moruja

Los otoños y las primaveras lluviosas favorecen la aparición de la moruja o meluja en charcas, fuentes y regatos a lo largo de toda la geografía de la provincia zamorana y de prácticamente todo el país y toda Europa.

Conocida también como ‘ensalada de pastores‘, se trata de una planta acuática muy conocida en Aliste, Sayago o Sanabria por usarse para preparar ensaladas en época primaveral y donde forma maravillosas alfombras verdes en sus humedales.

Precisamente la sequía o el excesivo calor y su floración acaban con la época del consumo, ya que con su flor blanca se vuelve amarga e indigesta. Se dice por ello que el canto del cuco la ‘acuca‘, coincidiendo con su declive.

La planta de los mil nombres

La moruja es rica, fresca y tierna y bien podría ser llamada la planta de los mil nombres, ya que por su caracter popular es conocida por muy diferentes maneras, diferenciándose incluso en zonas muy próximas entre sí.

Conocida científicamente desde el siglo XVII como Montia Fontana (en honor del botánico que la descubrió y porque crece en fuentes y lugares húmedos) recibe innumerables nombres populares como meluja (Aliste), meruja, morujas, beruja, meruxas; pamplina o Maruja (Salamanca), engañaniños (Zamora), hierba de manantial, mariquita, orejillas, charauvea o herba paxareira (Galicia) o meruginha en la vecina y hermana Portugal.

La moruja es un vegetal anual, de tallos acuáticos débiles. Sus hojas son algo carnosas y sus flores, de pequeño tamaño , de color blanquecino. En la comarca de Aliste también abunda el ‘melujino‘, una variedad más fina y el melujo, que sólo se utiliza para consumo animal y aparece en las cortinas.

A partir del mes de febrero es frecuente verla en fuentes, regueros, bordes de ríos, arroyos, aguas de montaña y zonas encharcadas, generalmente al sol y en aguas limpias y poco profundas. Su presencia en las aguas es garantía de calidad y pureza y la llegada de la sequía o el calor acaba con ella.

Aunque todo depende de la climatología y de cómo vengan de adelantadas las estaciones, el mes ideal para su recolección es abril y se recomienda dejar siempre una muestra en las charcas para que pueda reproducirse.

Por su gran popularidad y su exquisita textura, aunque es una planta silvestre ya es posible adquirirla en algunas fruterías en temporada y encontrarla incorporada en la carta de numerosos restaurantes, tanto de gran reputación hasta los más humildes en el medio rural.

Preparación

Sus hojas, que son tiernas, se comen crudas en ensalada, tipo lechuga, escarola, canónigos o berros.

Lo habitual es sazonarlas con ajo, sal, vinagre y aceite, aunque también se le pueden añadir unos granitos de granada o unas aceitunas negras, cebolla y pimentón para acompañar platos de carne más contundentes.

Otras formas de prepararla son:

🌿Con ajo, perejil y granada

🌿Con ajo, aceite, vinagre y naranja

🌿Con cebolleta, ajos cominos, tomate triturado, sal, aceite, vinagre de Módena y aceitunas negras

🌿Con aceitunas negras y cebolla o cebolleta muy picada, aceite, sal y vinagre

🌿Con ajo, tomate triturado natural, sal y aceite

Es ya tiempo de moruja. Un sinfín de nombres en el plato con un solo resultado: la frescura en el paladar con una de las exquisiteces que nos regala la Madre Naturaleza.

Y tú, cómo la llamas?

3 comentarios en «Tiempo de moruja»

  • el 17 marzo, 2021 a las 14:11
    Enlace permanente

    Mi dilecta, mi entrañable Ana… Claro que sí… Comentario, reflexión y opinión al canto…
    Maruja o pamplina, decimos en nuestro pueblo campillano, de la circunscripción salvatierreña… La Villa, Salvatierra… El señorío de Salvatierra… Evocamos época medieval…
    Muy cerca de donde vine al mundo, Campillo de Salvatierra, y digo cerca del gran corral trasero de la apacible … y bulliciosa, por humana, casa de mis abuelos, industriales de la chacinería, los cochinos y los jamones… muy cerca digo, a medio paseo por el camino de La Fontana, allí en el gran regato que surte la fuente de medio arco granítica y profunda crece exuberante pamplina, maruja por doquier…
    Casualidad o no de la vida, en tu artículo, Ana, leo Montia Fontana, siglo XVII, en honor del botánico que la descubrió…
    Efectivamente, en mi infancia feliz y libertina, también colecté pamplina de la Fontana, hontanal de frescura y … opacidad para procurar el eco que deseábamos producir con nuestras voces en su interior….
    Eh…… eh…… eh…… Escuchad, fijaos… nos contestan…
    La pamplina, la maruja… y el belfo del asno o de la vaca y la mula… acariciando suavemente su frescura, su verdor…
    Jesús Salvador Castaño Sánchez….

    Respuesta
  • el 17 marzo, 2021 a las 21:33
    Enlace permanente

    Hola!!!..al fin conozco la moruja!!..soy Argentina pero mi madre era de Quintana de Sanabria y siempre nos contaba que con sus hnos recogían las morujas al costado del rio… Gracias,un placer

    Respuesta
  • el 16 agosto, 2021 a las 17:56
    Enlace permanente

    Por el sur de Galicia se consumen mucho y son muy populares. Las conocemos con el nombre gallego de MURUXAS. Para nosotros, las «Maruxas» son las Marías.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies