El Motín de la Trucha, tapear en la Zamora de leyenda

En pleno corazón del Casco Antiguo de Zamora, junto a la iglesia de Santa María la Nueva (donde tuvo lugar en el siglo XI el Motín de la Trucha, una revuelta del pueblo contra la nobleza), a apenas unos pasos del Museo de Semana Santa y a cien metros del Parador de Turismo, la Taberna El Motín de la Trucha es un lugar de obligada visita para quien llega a Zamora.

Aunque un poco apartada de la ruta del tapeo, la visita se justifica por sí sola y quien prueba, repite: una bodega del siglo XII con su aljibe presta el marco a uno de los establecimientos más bellos que pueden encontrarse en la capital zamorana. Sus puertas hechas con barricas se abren a la magia como quien entra a una cueva encantada, de leyenda. La extraordinaria calidad de sus materias primas, la cocina paciente y sabia de Carlos Marín, sus tapas frías y calientes, una carta de vinos de las D.O de Zamora con medio centenar de referencias exquisitamente elegidas y la amabilidad y dulzura de Begoña Renilla  justifican con creces la visita al Motín de la Trucha, bien sea para tapear o para comer.

Tiene, además, un pequeño comedor para un máximo de 10 personas ideal para celebraciones íntimas en un entorno único, restaurado con el máximo respeto y gusto.

En pleno siglo XXI resulta casi un milagro encontrar una bodega de estas características integrada en una ciudad. No es casualidad, pues en la zona donde se ubica la taberna existen otras bodegas, algunas perdidas y otras particulares. Como curiosidad, el mismo inmueble donde se erige el Museo de Semana Santa posee una bodega que en la actualidad es utilizada como almacén de enseres.

La carta del Motín no es excesivamente amplia por las propias limitaciones de la bodega, pero sí de mucha categoría y su barra variada, ya que Carlos juega en la cocina con los productos frescos de la temporada. En la barra, el tapeo es un lujo: su repertorio de tostas, sus guisos caseros diarios con las legumbres de la tierra, sus escabechados (como la fina pechuga de pollo), sus sardinillas marinadas, la anchoa con pimiento, el jamón asado, los boquerones en vinagre, los espárragos trigueros el queso zamorano o sus famosos mejillones en escabeche son dignos de los paladares más exigentes, con un precio medio de 1.40 euros por tapa.

En cuanto a las tapas calientes, además de los guisos tradicionales y sus pucheritos del día, Carlos es un maestro de la plancha y lo borda con el producto tradicional como la morcilla o la panceta adobada o con unos buenos gambones frescos, por no hablar de su cazuelita con queso provolone gratinado sobre fondo de fritada.

Sobre la mesa, su posta de ternera de Aliste, el secreto ibérico, el calamar a la plancha, la ensalada de cogollos o sus brochetas de pollo y verduras, el bacalao a la tranca o el cocido casero de los jueves no tienen rival, todo ello aderezado con una cuidada selección de vinos de la D.O Toro (el más demandado de la zona) y culminado con una selección de postres caseros.

Todo ello hacen del Motín de la Trucha un lugar de referencia, epicentro de la hostelería en los días de la Semana Santa y punto de encuentro de los cargadores de los pasos y cofrades por su proximidad con el Museo.

Todo ello, su relación calidad-precio y el privilegio que supone poder tapear o comer inmerso en la historia de la ciudad hacen del Motín de la Trucha una taberna de referencia para aquellos que desean conocer la Zamora escondida, la Zamora de leyenda, mágica.

Taberna El Motín de la Trucha. Calle Carniceros, 2
Teléfono  980 98 23 66

GALERÍA: Rafael Lorenzo

Un comentario en «El Motín de la Trucha, tapear en la Zamora de leyenda»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies