Santiago se hizo Peregrino en Santa Marta de Tera

✝️ La iglesia de Santa Marta conserva la representación iconográfica más antigua que se conoce de Santiago Peregrino

✝️ El templo del siglo XI es también conocido por su famoso milagro de la Luz Equinoccial

Millones de peregrinos han encaminado a lo largo de los siglos sus pasos hacia Compostela por los más de 500 kilómetros de Caminos Jacobeos que recorren la provincia de Zamora. Precisamente en estas tierras, en la iglesia de Santa Marta de Tera, se encuentra la primera representación iconográfica de Santiago Peregrino, una escultura de bulto de siglo XII, que es ya toda una referencia tanto en el arte medieval como en la historia de las peregrinaciones.

Santa Marta de Tera

Santa Marta de Tera es una pequeña localidad del municipio de Camarzana de Tera, en la comarca de Benavente, ubicada en el Camino del Sudeste o Camino Sanabrés a su paso por la provincia de Zamora, a una distancia de 320 kilómetros de Santiago.

Toma su nombre del monasterio de Santa Marta de Riba de Tera, que aparece en un documento del año 979 con motivo de la donación de unas propiedades por parte de varios mozárabes, si bien se desconoce la fecha de su fundación.

El monasterio vivió momentos de gran esplendor por la atención que dispensaba a los peregrinos que caminaban hacia Compostela por la Vía de la Plata, hasta su declive en el siglo XVI. Contaba con albergue, hospital y un hermoso templo para el rezo de los peregrinos.

En el año 1549 se erige un palacio episcopal junto a la iglesia, que data de finales del siglo XI y está considerada como uno de los templos más antiguos del románico peninsular. Fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1931 y en la actualidad está considerado Bien de Interés Cultural.

Santiago Peregrino

Este importante conjunto arquitectónico de Santa Marta de Tera cobra mayor interés desde el punto de vista jacobeo porque en su fachada meridional aparece la representación iconográfica más antigua del apóstol Santiago como peregrino.

Santiago Peregrino se representa con bordón, amplia túnica y escarcela a la que se engancha una concha de vieira; su mano izquierda exhibe la palma a modo de saludo a quienes llegan a postrarse a sus pies.

La talla, fechada en el segundo cuarto del siglo XII, sobrecoge por su belleza, sobriedad y misterio. De autor desconocido, su procedencia podría vincularse al desaparecido monasterio de Santiago, situado posiblemente en el término de Navianos de Valverde que se anexionó al de Santa Marta en 1051.

Frente a la escultura, al otro lado de la puerta, otro apóstol menos reconocible -la mayoría de estudiosos consideran que se trata de San Pedro, otros creen que San Juan– muestra referencias a los dos grandes centros occidentales cristianos de peregrinación, Roma y Santiago de Compostela.

Esta imagen ha convertido a Santa Marta de Tera en uno de los puntos neurálgicos del peregrino y su importancia queda de manifiesto en las múltiples representaciones que ha tenido en los últimos años.

Así, en el año 1999 aparecía en el anverso de las monedas de cinco pesetas con motivo del Año Jubilar. Además, en 1995 el Santiago Peregrino figuraba en uno de los dos sellos emitidos el 29 de septiembre en la serie dedicada al Patrimonio de la Humanidad. La imagen ha ocupado asimismo portada de libros, revistas, carteles de congresos jacobeos y existe una réplica en el Museo de los Caminos de Astorga, constituyendo un auténtico icono para quienes emprenden el camino hacia Compostela.

La Vía de la Plata y el Camino del Sudeste no podrían entenderse ya sin la representación de Santa Marta de Tera, donde el peregrino del siglo XXI dispone de un magnífico albergue situado muy cerca de este emblemático lugar.

Por su importancia iconográfica, más de treinta asociaciones jacobeas han solicitado la protección de esta talla, sobreexpuesta a las inclemencias del tiempo, para salvaguardar su integridad como el auténtico tesoro que es.

Luz equinoccial

La iglesia de Santa Marta es también conocida por el llamado ‘Milagro de la Luz Equinoccial’, que ocurre en los días previos y posteriores a cada cambio de equinoccio de primavera y otoño, que se produce en ese templo del siglo XI y fue descubierto por el párroco en 1996.

Entre los tres días anteriores y posteriores al inicio de la primavera y el otoño en el interior de la iglesia de Santa Marta de Tera, a primera hora de la mañana, entra por el óculo del hastial de la cabecera del templo un rayo de luz que ilumina directamente un capitel que muestra una figura asexuada que asciende al cielo sujeta por dos ángeles, lo que algunos estudiosos asocian al alma de la santa que da nombre al templo y otros a la resurrección de Jesús.

Un motivo más para visitar ese magnífico ejemplo de la arquitectura religiosa medieval y conocer el riquísimo patrimonio e historia que atesora la provincia de Zamora.

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